jueves, 25 de mayo de 2017

REVIEW: G.L.A.M.S - A QUEEN OF THE NIGHT

El pasado 24 de mayo, G.L.A.M.S comenzó su gira europea en el DIY Café de la ciudad francesa de Lille y, con ella, la presentación de su nuevo álbum "A Queen of the Night". Los asistentes a sus conciertos durante la gira podrán adquirir por adelantado el nuevo trabajo del proyecto en solitario de Mikaru, el cual se pondrá oficialmente a la venta el 10 de julio a través de la web de HIGHFeeL.

Tras tres años de silencio, el ex-vocalista de DIO –DISTRAUGHT OVERLORD– y BLACK LINE regresa con un nuevo trabajo de su nuevo proyecto artístico G.L.A.M.S. A diferencia de su anterior EP "Under the Moon", cuyo sonido era similar a sus anteriores trabajos en sus otras bandas, en "A Queen of the Night" nos encontramos con un interesante viaje experimental entre estilos musicales. A lo largo de cinco canciones, nos adentraremos en una nueva etapa en la carrera de Mikaru que, en definitiva, supone un antes y un después en su vida artística.

El álbum abre con "Forgive Me", que golpea directamente tus oídos con sus pesadas guitarras. En esta canción confluyen de una manera curiosa elementos de metal, pop y rock. Saltando libremente de uno a otro, da la sensación de que la canción se va transformando tranquilamente en otra para después regresar a la anterior sin problemas. Se trata, en otras palabras, de un interesante vaivén entre estos elementos y lo bien que funcionan en la pieza, logrando así un buen equilibrio en la composición que resulta bastante agradable al oído.


"Our Freak Show" es una canción ruda y sucia al más puro estilo rock 'n roll de sus antiguos trabajos y en el que la voz de Mikaru se desenvuelve como pez en el agua. Este tema tan cañero da tal subidón de adrenalina que es de los que quieres escuchar a todo volumen mientras sacudes la cabeza como buen heavy, metalero y rockero.

Después de tanta caña, es hora de hacer una pequeña pausa en el camino con "Rainy Highway". Aquí, Mikaru se lanza a experimentar con el pop y la electrónica, acompañada de unos riffs de guitarra que logran integrarse muy bien con el ritmo y la melodía electrónica de esta canción que destila melancolía y emoción. 

A esta canción le sigue "Be Alone", donde, una vez más, se pueden apreciar las influencias musicales que convergen en G.L.A.M.S. Empieza como una gran pieza de ópera rock en la que una orquesta de cuerda y los coros se unen a una soberbia ejecución de guitarra eléctrica. Esta primera parte del tema se transforma paulatinamente, como si la mismísima hada madrina hubiera hecho su magia pronunciando las siete palabras mágicas, y deja paso a una balada rockera que evoluciona progresivamente en una canción acústica hasta que, finalmente, vuelve a coger velocidad y regresa al estado anterior.  


El viaje musical finaliza muy sosegadamente con "Let's Fly Away to the Stars", donde, con una base dominante de suave batería de jazz, piano y órgano, Mikaru se convierte en un crooner con esta íntima balada, cuyo título es un claro guiño a la canción "Fly Me to the Moon", de la gran figura crooner Frank Sinatra. A pesar de que su voz suena un poco forzada, no cabe duda de que canta con el corazón y es capaz de trasladarnos a una época en la que la música se escuchaba a través de un gramófono.

"A Queen of the Night" es un claro ejemplo de lo que es capaz de hacer un artista cuando tiene plena y total libertad creativa. Mikaru se ha reinventado a sí mismo y nos muestra una nueva faceta artística: coqueteos con el pop, el crooning y la electrónica; todo ello aderezado con un toque personal de su habitual rock. Sin lugar a dudas, este trabajo es, hasta el momento, el más polifacético del cantante, a quien tuvimos el placer de entrevistar en febrero.


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