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[SAN SEBASTIÁN 2017] REVIEW: THE THIRD MURDER - HIROKAZU KORE-EDA


El prestigioso cineasta japones Hirokazu Kore-eda vuelve a San Sebastián tras presentar el año pasado "Después de la tormenta" en la sección Perlas, sumadas a sus continuas visitas a la ciudad donostiarra con sus largometrajes "Nuestra hermana pequeña" y "De tal padre, tal hijo"; ganadores del premio de público, así como "Kiseki"; mejor guión, o "Wandafuru raifu", premio Fipresci. Este año nos brinda un drama policíaco, titulado "The Third Murder", que antes se pudo ver en Toronto y Venecia


El argumento gira en torno al prestigioso y elitista abogado Shigemori, el cual es obligado a llevar el caso de asesinato de Mikuma, una persona que cometió un crimen hace 30 años y que se enfrenta a la pena de muerte, pero, a pesar de que confesó su autoría, Shigemori tras encontrar una sere de sospechosos indicios duda de su culpabilidad.


Hirokazu Kore-eda se aleja completamente del costumbrismo familiar y humano, reflejo de la actual sociedad japonesa, característico en gran parte de su filmografía, como es el caso de sus últimos films "Kiseki", "Still Walking", "De tal padre, tal hijo" o "Nuestra hermana pequeña", para adentrarse de lleno en el thriller y el genero policíaco, concretamente el conocido como "cine de juicios".  El hecho principal de la trama, es decir, el supuesto crimen cometido hace más de 30 años por el tal Mikuma, funciona como elemento catalizador de las obsesiones más profundas del cineasta nipón a la hora de retratar con una facilidad pasmosa la verdadera naturaleza humana, donde sale a relucir el trasfondo más oscuro, turbio y despreciable de la psique humana: egoísmo, engaño, traición, violación y asesinato. Sin embargo, detrás de esta capa de lodo irradia la auténtica luminosidad del alma: bondad, benevolencia, sensibilidad y altruismo.

Los referentes fílmicos básicos para entender la obra de la última década de su filmografía, como son los maestros Yasujiro Ozu ("Cuentos de Tokío") o Mikio Naruse ("Nubes flotantes"), se diluyen aparentemente en favor de otros realizaradores más familiarizados con el cine policíaco como Akira Kurosawa ("Rashomon") e incluso se puede encontrar reminiscencias a autores occidentales como Fincher ("Zodiak") o Lumet ("12 hombres sin piedad"), pero sin abandonarlos completamente en el tratamiento de las emociones y las relaciones dentro de la sociedad humana.

La cinta usa de manera sistemática y eficaz todos los elementos que ofrece el thiller, entre el que destaca el casi sucesivo uso reiterativo del giros de guion, comúnmente conocido como "plot twist", donde todo parece conducir a la ambigüedad, el engaño y la confusión total (nada es lo que parece). Kore- eda, tras una serie experiencias a la hora de rodar ciertas secuencias de "De tal padre, tal hijo", se interesó por el tema y se preparó concienzudamente para representar en su verdadera esencia el ámbito judicial, para lo cual asistió a juicios reales y realizó una extensa investigación con abogados y profesionales del sector. En última instancia, es una crítica en toda regla al sistema actual judicial, imparcial y despótico, que rige la vidas de los japones.


Nada de esto sería posible sin un excepcional reparto liderado por Koji Yakusho ("Babel", "The world of Kanako"); su versión del supuesto asesino Mikuma, un ser totalmente frío y calculador, cuyos actos parecen estar orientados hacia un bien superior, es de una introspección dramática sublime; y el eterno colaborador del cineasta nipón, Masaharu Fukuyuma ("Kenshin, el guerrero samurái"); interpreta de forma muy hábil al abogado Shigemori, absorto por su trabajo, donde la apatía producida por el desapego familiar condicionará su existencia, con ciertas analogías a su anterior papel en "De tal padre, tal hijo". Sin olvidar a la angelical Suzu Hirose ("Rage","Fireworks"), que ya nos deslumbró y emocionó en "Nuestra hermana pequeña"; su interpretación de Sakie, una joven que busca el anhelo de la figura paterna en el asesino de padre, destila inocencia, ternura, y, a la vez, madurez a la hora de reconducir su vida.


Esta vez Kore-eda, a diferencia de sus anteriores largometrajes en el que confió en compositores coterráneos de Japón como World's End GirlfriendGontiti o Yoko Kano, ha encargado al célebre pianista italiano Ludovico Eunaldi, responsable de las partituras de "This is England", "Insidous" o "Intocable", la banda sonora de "The Third Murder". La música destila una emotividad y sensibilidad desmedidas gracias a las sutiles notas del piano acompañado por una elegante orquesta, compuesta principalmente por instrumentos de cuerda.

El montaje del propio Kore-eda se usa de forma inteligente, acompañado de la bella y sutil fotografía de Mikya Takimoto, una vieja conocida del director en otros trabajos como "De tal padre, tal hijo" o "Nuestra hermana pequeña", tanto para representar el trágico y deleznable acto que desemboca el resto de relato como la catarsis emocional que sufren los personas a través de ligeros paneos laterales y el uso sistemático de planos cortos, panorámicos y contraplanos.


Aunque parezca sorprendente, la cinta con la que guarda más relación no pertenece a la filmografía de Kore-eda, sino a "Rage", de Lee Sang Il, que curiosamente se presentó en el Festival de San Sebastián de 2016. Ambas comparten la raíz de un hecho violento, concretamente un asesinato, como desencadenante para hacer un análisis pormenorizado de la condición humana, donde el pasado, la mentira y la búsqueda de la identidad lo cambian todo.

En definitiva, no es el mejor trabajo de Hirokazu Kore-eda hasta la fecha ni el paradigma del género policíaco y judicial. Aun así, sale de su zona de confort y nos regala una arriesgada y valiente propuesta en la que se va mas allá de los límites del relato fílmico para representar los recovecos más profundos de la esencia humana, y ahí es donde encontramos sus obsesiones y los caminos típicos de su cine. Sin embargo, la ambigüedad y la confusión que se profesa en la trama, junto al ritmo pausado que subyace en el fondo, hacen que esta cinta no resulte tan atractiva para cierta parte del público, acostumbrada a obras más ligeras, y que les eche para atrás adentrarse en lo que nos ofrece el director japonés. La cinta nos invita a reflexionar sobre la justicia y las relaciones con uno mismo y con la sociedad.



GOLEM ha confirmado su distribución en cines de nuestro país para el 27 de octubre. A continuación podéis ver el trailer:

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